UN MAESTRO DE LA ILUSTRACIÓN

A sus 49 años, Isidro Ferrer no ha dejado de jugar. “El juego es fundamental”, dice este español, ganador del Premio del Ministerio de Cultura de España al libro mejor editado (1996) y a las mejores ilustraciones infantiles y juveniles (2006), entre más de quince reconocimientos. Es colaborador habitual de Santillana, Alfaguara, Canal + y el Centro Dramático Nacional, cuyos carteles para las temporadas del 2006 al 2009 fueron de su autoría. Su trabajo tiene una clara influencia del cubismo y el surrealismo, pero también se nutre de texturas y objetos cotidianos para crear nuevos escenarios y personajes particulares. Ferrer fue el invitado principal del pasado Congreso Internacional de Ilustración en Bogotá, organizado por el colectivo Fig. 02. Antes de esta entrevista, lo encontramos jugando con objetos reciclados en una de las sesiones de su taller, dirigido a ilustradores.
¿Por qué es tan importante el juego en su trabajo?
Para mí, el juego es fundamental. Reivindico el divertimento, no hay nada más serio que jugar. El juego es materia prima para tener resultados inesperados y de largo alcance. Muchos de los grandes avances en todos los terrenos han sido posibles gracias al juego.
¿Cómo ve el papel del ilustrador en la industria editorial?
Le falta mayor reconocimiento. En España, y según he visto también en Latinoamérica, el ilustrador viene a ser como un `pintamonas’ que rellena espacios, y no aceptan como un verdadero autor. No sucede lo mismo en Inglaterra, Estados Unidos o Francia, donde sí goza de un estatus de creador. El ilustrador pertenece a la cultura, pero en España y Latinoamérica no forma parte del territorio cultural y no se le reconoce como autor.
¿Tiene algún ritual a la hora de trabajar?
Rutinas, más que rituales. Me apropio de los lugares y construyo espacios de tranquilidad con ciertas garantías. Tengo que encontrar el territorio adecuado para poder comenzar a trabajar, y para eso me debo desprender un poco de las demás obligaciones.
En su trabajo incorpora numerosas técnicas. ¿Hay alguna que sea su favorita? No me ciño a una sola técnica, pues acostumbrarse a una sola manera de hacer las cosas puede llevarte al estancamiento. Trato de lograr la mayor cantidad posible de expresiones gráficas y por eso utilizo desde grabado hasta torneado en madera, metales y animación digital.
¿Qué es lo que más le gusta dibujar?
Animales, faunas. El terreno de la zoología es muy apasionante, porque lo zoológico no necesariamente debe representar la realidad.
¿Cuál ha sido su peor cliente?
He tenido clientes buenos y malos. Los peores tal vez hayan sido en la publicidad, puesto que es un campo con demasiada inmediatez, lo que le deja a uno muchos obligaciones en muy poco tiempo y no siempre es el más satisfactorio.
