Ud se encuentra aquí INICIO Opinion Que Regresen Las Estrellas
COMPARTIR ARTICULO EN:
M

¡QUE REGRESEN LAS ESTRELLAS!

Cartel Urbano
En la otra esquina
Por Harvey Murcia
 
En la otra esquina
Por Harvey Murcia
 
Creo que a todos nos ha tomado por sorpresa la noticia. No me refiero al grandilocuente libro provinciano y medio rural de las confesiones de Uribe; ni mucho menos a las pugnas que se han generado entre Parody y Petro, que pueden terminar con el reinado de Bacatá; ni a los grandes movimientos de rap-punk joropeños del presidente Chávez. Me refiero al proyecto de regresar algunas estrellas que consiguió Millonarios en su época grande.
 
El equipo de glorias y campeonatos con finales a sabor santafereño, ha puesto en la llaga el dedo de la historia para resarcir ese pasado que lo atormenta y lo cuestiona. ¿Acaso esto no pone de plano que nuestra cultura está atravesada por la mafia y su estética narco? ¡Claro! Y es allí donde el proyecto toma todo el sentido: devolver dos estrellas puede ser un buen ejemplo para el país.
 
Así, creo que debemos iniciar esta propuesta con la franqueza que ella amerita. Se debe invitar a todos los jugadores ochenteros que pasaron por este club y conversar con ellos. Sé que muchos reconocerán con orgullo que su paso por este país los llevo a conocer el amor, o a entender por qué somos el centro tropical de Suramérica: “todo colombiano quiso ser futbolista y jugar para los grandes o a lo grande: cerveza, parranda, viejas  y música de rockola para que sepan que así se goza”
 
Ya me imagino conversando con De Octógeno, por ejemplo. Nos sorprendería con sus historias: “había una niña que parecía medio loca. Iba todos los días al estadio a conversar con Pedrito, Carlitos y Mauricito, sus amigos imaginarios; les gritaba que pasaran la pelota, que fueran más colaborativos. Sus padres le decían Noemí, venga pa´cá, está asustando a los niños. Había otro que montado en un caballito de madera, demostraba su destreza con las manos: mientras con una cogía el caballito, con la otra tomaba Poni Malta. Siempre estaba con sombrero de ala media y un poncho que tenía la frase “I love mi yegüita”.
 
Ah, qué historias; “pero el niño que más recuerdo era un chico de 14 ó 15 años. Se paraba en la entrada del estadio a predicar la palabra, a entregar misales. Siempre gritaba que la natalidad era un regalo divino y que no podía desperdiciarse ningún tiro; creo que se llama Alejandrito hijo de Ordoñez; creo que luego se volvió cuentachistes o algo así”.
 
Por esto, apoyo el proyecto. No se trata de rotular que todos son narcos como lo han hecho saber algunos hinchas. No. Se trata de comprendernos. ¿Qué conexión puede tener Danya, la de la Cumbre de las Américas, con el cuentahuesos? ¿Puede existir alguna relación entre Petro y Ramoncito, de Dejémonos de Vainas? ¿Qué relación tiene la cartilla Nacho lee con el matoneo? La clave puede estar ahí, en abrir la puerta del recuerdo y la memoria para encontrar la difusa relación con nuestra sociedad.
 
Como se nota, la propuesta de Millitos, invita a que encontremos las historias del país que se ha forjado en los últimos veinte años. Ese país-otro que nos puede explicar de donde venimos y para donde NO debemos ir. 
 
 
 
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Cartel Media S.A.S.

Comentar con facebook