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EL VANDALISMO DEL TELEVIDENTE

Cartel Urbano
En la otra orilla
Por Harvey Murcia
 
En la otra orilla
Por Harvey Murcia
 
Con algo de pudor he intentado acercarme a la televisión colombiana. Escribo pudor pues la vergüenza de ver cómo el anonimato y la simplicidad son los ingredientes para movilizar el país, para hacer que los colombianos tomemos una postura política. Las encuestas en relación a quién se va o quién se queda, son los argumentos que sostienen nuestras acciones. Un canal como City TV tuvo que entrar en la dinámica de los grandes medios para poder “codear” por el rating y la publicidad.
 
Personajes cada vez mas acartonados y solubles, poco estructurados narrativamente, aparecen ante nuestra pantalla: cachacos medio costeños al estilo ventrílocuo de buseta; presentadores de noticias sacados de catálogo de ropa puerta a puerta; villanos tan dulces y encantadores que su maldad pasa a un segundo plano para cautivar con sus poses clichés; protagonistas tan obvios que rayan en lo simplón.
 
Así, y en vista de que muchas personas han encontrado en las redes sociales el espacio para discutir y movilizar; para volver a poner en escena eso que no transita por la pantalla chica nacional, o que cuando lo hace se presenta de manera hiperestúpida, propongo generar un movimiento que se preocupe por los buenos contenidos y por las historias: "el vandalismo del televidente".
 
Definido como el espíritu y el pensamiento que está dispuesto a de-construir los programas que circulan por la TV de los grandes emporios, para poner en evidencia las levedades con las que nos torturan cotidianamente, el televidente vandálico es aquel que está dispuesto a discutir sobre TV sin desconocer que este aparatito tiene un gran potencial como maquina narrativa. Los epicentros de nuestro movimientos serán Sábados Felices, También Caerás, La Semana de Nuestra Tele, El Lavadero, La Red; en fin… todo programa que proponga la sandez audiovisual como táctica.
 
Para tal fin, se puede trabajar de manera anónima o en colectividad; iniciaremos nuestra labor, de-construyendo a los Jota Marios, los Velásquez o los Murcia; los productores de los realities que tanto nos intoxican; también serán nuestro blanco los públicos que apoyen las chabacanerías y las ligerezas de las historias.
 
Defenderemos los ideales de una tevé que no está hecha para el fin de semana, sino para ponernos en debate con la realidad, con lo onírico, con nosotros mismos. Escudriñaremos en cada zapping audiovisual sus mensajes ocultos, sus trivialidades, su carencia de reflexión estética y social con el fin de desenmascarar sus economías.
 
Sin violencia, sin agresión física, solo con argumentos y creatividad, con cartografías de país que huyen de la industria audiovisual, generaremos nuestro movimiento. Debe ser silencioso y contundente, a través del uso del control y de manera especial, del botón on/off; les obligaremos a reconocer sus desaciertos cambiando de canal permanentemente, apagando la TV en las horas prime y encendiéndola en las mañanas para descontrolar sus tarifas.
 

El vandalismo del televidente busca regresarle la voz al televidente libre y cuestionador, aquel que se las quiere jugar por un país en el que el entretenimiento y la información sean algo más que una estrategia para lucro de unos pocos. Si está interesado en pertenecer a este grupo, adelante, ya sabe lo que tiene que hacer.

 

Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Cartel Media S.A.S. 

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