LA TERRAZA DE TOUT VA BIEN
21/Mar/2012

Foto: Nereo
Por Jorge Benavides
Estos hombres, que fuman Viceroy o Hidalgos, los cigarros de la época, deben estar ventilando chismes o comentando la noticia del día. Cachacos de traje de paño, corbata y sombrero encocado. Esta imagen la tomó en 1958 el entonces jefe de fotografía de la revista Cromos, Nereo López, que pasaba con su cámara Rolleiflex Twin Lens por una avenida Chile tranquila y sin trancones que ya cumplía treinta años de construida. La terraza, con vista a la calle 72, formaba parte del famoso Tout va Bien, que incluía un bar, tres pistas de bolos, una peluquería y una cafetería que se destacaba por sus deliciosos sándwiches y por su exquisita cazuela de pan. Una cerveza Andina, Bohemia o Club 60 valía un peso. El menú para los abstemios era empanada con Kol-cana, la gaseosa colombiana que le hacía competencia a la Coca-Cola. El dueño de Tout va Bien era Gustavo Uribe, el mismo que en 1941 fundó la Bolera San Francisco, la más antigua de Bogotá. Durante décadas, la avenida Chile estuvo rodeada de casonas y fincas. Algunos de esos terrenos los adquirieron los padres franciscanos, que construyeron en los años veinte la iglesia de la Porciúncula. En los setenta comenzó la cimentación de los grandes edificios que harían de esta avenida un sector financiero y comercial. De Tout va Bien ya no queda ni la dirección.