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NEVERMIND Y BLOOD SUGAR SEX MAGIK

Cartel Urbano
Otro payaso en la lavadora
Por Daniel Bonilla
Otro payaso en la lavadora
Por Daniel Bonilla

Supongamos por un momento que escribo esto un día como hoy hace 21 años. Eso quiere decir que ayer en la mañana fue lanzado al mercado el álbum Nevermind de Nirvana, banda procedente de Aberdeen, un poblado cerca de la ciudad de Seattle, en el Estado de Washington. También ayer, pero en las horas de la tarde, vio la luz el disco Blood Sugar Sex Magik de la banda de Los Ángeles, California, Red Hot Chili Peppers.

Al parecer el señor David Geffen no sabe qué hacer con sus millones de dólares. Menos de una semana después de sacar al mercado uno de los discos destinados a permanecer en el tope de las listas por meses, si no años, pone en riesgo el prestigio de su nombre, apostándole a unos jovencitos depresivos y desafinados que seguramente desaparecerán de la escena discográfica en menos de lo que canta un gallo. Un gran acierto al prensar el cuádruple álbum Use your Ilussion, de las superestrellas del hard rock, Guns N’ Roses, opacado por el lanzamiento de un disco con un sonido saturado, enfermizo y con pocos matices armónicos en sus canciones. Nevermind es el desafortunado título que llega al mercado de los prácticamente desconocidos Nirvana y desde esta tribuna auguro su poco éxito y un gran dolor de cabeza para el señor Geffen por tamaña equivocación.

Por el otro lado están los poco glamorosos integrantes de los Red Hot Chili Peppers, una banda del circuito de Los Ángeles que nada tiene que hacer frente a figuras emblemáticas de esa misma escena como Mötley Crue o Poison. Este grupo que empezó tocando en bares de striptease ha logrado convencer a los empresarios de Warner Bros. Records para que inviertan en un proyecto fallido desde su concepción. He tenido la oportunidad de escuchar este nuevo álbum, el quinto en su discografía y muy posiblemente el último, y debo decir que lastimosamente no se sostiene por ningún lado. Canciones que distan mucho del sonido imperante en Los Ángeles, letras oscuras, ausencia de un hilo conductor en los temas de las canciones, mezclas y fusiones desenfrenadas que incluyen hip-hop, funk, y punk, y sobre todo, una voz sin los brillos necesarios que debe tener una buena banda de Rock & Roll.

El sencillo de lanzamiento de Nevermind, Smells like teen spirit,lleva algo más de diez días sonando en la radio universitaria norteamericana. A quién se le ocurre tamaña desfachatez, si querían salvar algo del dinero invertido en este trabajo, bien habían podido diseñar un plan de medios para que las emisoras comerciales a lo largo de todos los estados de la unión, incluyeran en su programación alguna de sus canciones, pero no esta, que peca por ruidosa, repetitiva y monótona. Además de contar con un video realizado por fuera de todos los estándares de calidad de la industria. ¿Radio universitaria? Definitivamente la peor de las plataformas posibles, aunque pensándolo bien, mucho mejor que los desorientados Nirvana se queden para siempre enterrados en los equipos de onda corta y tímida difusión.

Blood Sugar Sex Magik por su parte, es un atado de canciones hechas para los marginales, con alusiones a la sexualidad perversa, las muertes por heroína, la promiscuidad y las reivindicaciones sociales. Alguien ha dado en llamar este nuevo estilo de música “rock alternativo”, nombre tan endeble como insensato. Alternativos frente a qué, si finalmente apenas un puñado de desadaptados comprarán esos discos de manufactura artesanal y más bien precaria. ¿Qué alternativa puede constituir un montón de jóvenes que se declaran en contra de todo lo que provenga de los sistemas de producción y la industria? Las mismas casas que hoy abrieron sus puertas en un par de años los echaran a patadas por la puerta de atrás y todos estos grupitos no tendrán más remedio que regresar a los bares de mala muerte de los que nunca debieron haber salido.

No es así como se logra un nombre en la música y con seguridad, en un par de décadas, algún encargado de la limpieza o la mudanza se tropezará con estos discos almacenados en bodegas y los enviará al lugar que merecen, el cesto de la basura de una definitiva vez.  

 

 

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