SI ENCUENTRAN USTEDES ESTE MUNDO MALO
3/Mar/2012

Ecuación de Valenzzetti
Columna de Camilo Martínez
Ecuación de Valenzzetti
Columna de Camilo Martínez
Sin corazón y con tierras en El Ubérrimo. Así son los hombres y mujeres que en bares, fiestas y primeras comuniones celebraron que Viviane Morales se transformara en una "Ex" para todos los colombianos, ex Fiscal General. Tengo, sin embargo, una buena noticia: acabé de leer la conferencia del icónico escritor de ciencia ficción Philip K Dick titulada "Si encuentran ustedes este mundo malo, deberían ver algunos de los otros". ¿Qué tiene en relación la política y la ficción a parte de los titulares diarios en la prensa Colombiana? Dick plantea una interesante idea: si existen universos alternos/paralelos, estos son peores que el nuestro, nunca mejores. Qué maravilloso. Lo mismo es aplicable a los servidores públicos de esta nación: si encuentran ustedes estos colombianos malos, deberían ver algunos de los funcionarios en otros países.
Así, por razones del despelote aéreo, tomamos una canoa y viajamos a Europa. Llegamos a la tierra de Ingrid Betancourt, Francia. Allí es el mismo presidente quien comete el mayor pecado para los colombianos; lo imperdonable, lo impensable: ostentar su dinero. Su nuevo avión Airbus A330-200 AKA Air Sarko One, como lo llaman en la prensa de ese país, le costó a los fieros luchadores de la segunda guerra mundial 259 millones de Euros, todo en pro de la comodidad del denominado presidente "bling bling". Existen otros excesos, como los 121 coches a disposición del presidente o los 12.000 euros que gastan al día en comidas. No me atrevo a contar cuantos corrientazos se pueden pagar con ese dinero.
Para sumar más, mientras aquí se acusa a los funcionarios de ser financiados por la mafia, los paramilitares y demás calaña, en Francia señalan que la dueña de L'Oréal, Liliane Bettencourt, dio grandes cantidades de dinero para la campaña de Sarkocy en 2007 ¿Quién dijo lujo? Hasta el dinero que llega bajo la mesa se recibe de manos con estilo. Lo ostentoso de Sarkocy llega hasta Colombia; un personaje de su círculo íntimo, Thierry Gaubert, construyó una lujosa finca en la población del Nilo, Cundinamarca. Al lugar llegó el comerciante de armas Zviad Tiakeddine, raíz de varios escándalos en Francia (y aquí retomamos la ciencia ficción) quien había prometido la liberación de Ingrid Betancourt con ayuda de su amigo Muamar Gadafi.
Ahora exploremos el lugar donde se gestó uno de los más grandes Don Juanes europeos: Silvio Berlusconi. Llegamos a Italia. Otro azotado país de la eurozona, que igual a Francia, está en crisis por el euro y el desempleo. Pero eso no impide que sus funcionarios se den sus caprichos y placeres; placeres como Ruby Rubacuore, Ruby la "robacorazones", la marroquí menor de edad que destapo el escándalo. Berlusconi no solo pagó por acostarse con ella, también movió influencias para que esto no saliera a la luz ¿Podemos acusar a nuestros funcionarios de organizar fiestas estilo "Bunga-Bunga"? ¿Acusarlos de ser Casanovas? Aquí tenemos antítesis morales como el procurador Ordoñez y antítesis estéticas como Gustavo Petro.
Retomemos nuestro odio colectivo por los que "se las dan de…". Si arribamos a Rusia, veremos la cara del todo poderoso Vladimir Putin. Este hombre era el verdadero terminator en el poder antes que Arnold Schwarzenegger siquiera viera como posibilidad ser gobernador en California. Desde ser campeón de karate, ex agente de la KGB, pasear en Harley-Davidson, nadar en ríos congelados, dispararle a ballenas para tomar muestras, pilotear aviones para apagar incendios y sedar tigres. Hasta el movimiento ortodoxo "Rusia en Resurrección" afirmó que Putin era la resurrección de San Pablo. Ningún funcionario público de nuestro país podría cometer esa ofensa contra la nación, entiéndase despertar envidia.
La mujer que me hizo traer a colación estos ejemplos, Viviane Morales, salió de su cargo por cuestiones técnicas. Razones que se justifican. Pero su verdadera derrota ocurrió con la opinión pública, pues a diferencia de los excéntricos lujos que se dan alrededor del mundo, el único exceso de Morales fue tener marido. Así fuera Lucio. Pura ciencia ficción.