FARMACIA AMBULANTE

Un equipo del Science Translational Medicine desarrolló un microchip subcutáneo que se implanta en la línea de la cintura y suministra medicina contra la osteoporosis. Aunque suene extraño, el cuerpo se puede convertir en una farmacia ambulante pues los usuarios programan las dosis y los horarios de liberación del medicamente desde un computador o celular.
Los dispositivos almacenan las dosis en micro vasos cubiertos de nanocapas de oro que protegen el medicamento durante meses, una vez enviada la orden la “cápsula” se disuelve para hacer circular la droga por la la sangre.
En la investigación inicial se implantaron chips por cuatro meses para suministrar dosis cada 24 horas durante 20 días, los estudios continúan pues pretenden que lleguen a entregar 400 dosis en otro tipo de tratamientos.