
La Colombia Metamórfica de David Escobar
El artista David Escobar encontró en los paisajes colombianos el lugar perfecto para expresar su pasión por la naturaleza, con una visión crítica de los cambios que se han dado en el país, entre ellos la industrialización, la violencia y el cambio climático. Expresados en la variedad de sus matices expresionistas, consigue representar la magia inmersa en páramos, montañas y llanuras, junto con la presencia de animales tan escasos como llamativos que observan o participan de la metamorfosis del entorno.
Para esta ocasión, el escenario será el Gimnasio Moderno, del 22 al 28 de mayo de 2015, en donde mostrará una selección de obras que responden a esa tendencia pictórica que lo ha caracterizado durante los últimos 2 años en exposiciones colectivas como la de ENCUENTROS y VISIONES en el Museo de Arte Contemporáneo, los murales expuestos dentro del proyecto artístico LAVAMOATUMBA y la muestra colectiva F.R.I.E.N.D.S. en la Galería Compacta, dirigida por Franklin Aguirre.
Uno de los elementos dominantes en sus obras es la presencia del fuego como elemento metamórfico por excelencia. Para el artista los paisajes tienen ciclos en la vida natural que dan paso a nuevas formas de vida y esto se da por medio del fuego. Como los llamarían los griegos es una suerte de ekpyrosis o transformación por medio del fuego, anunciando el fin de una época para dar paso a otra completamente diferente.
Es en esa transformación donde el paisaje se ve sujeto, no solo a un peligro humano o a una catástrofe, sino que representa los ciclos de la vida en la naturaleza, primero convirtiéndolo en ceniza, para luego renacer en algo nuevo.
También adapta algunas leyendas aún vivas en los páramos circundantes a Bogotá, como por ejemplo los perros que se escapan al bosque para conformar manadas y volver a su condición cazadora. Vigilando el lugar y representando ese estado salvaje que hay todo ser domesticado.
Además, los cuadros cuentan con esa posibilidad de descifrar en sus tonos, símbolos de una tierra que guarda bajo su corteza toda cantidad de tesoros tanto materiales como espirituales y que gracias a exploración paisajista permite a sus espectadores resaltar el valor que no se le da comúnmente al entorno que nos rodea.









