Batei
Miles de grandes y chicos admiraban las gambetas con que este adolescente descuadernaba a sus rivales en las canchas improvisadas del barrio Paulo VI. Batei compensaba su escaso talento actoral con contundentes destellos técnico-tácticos. Si había alguien en el elenco de De pies a cabeza que entendía a la perfección el 4-4-2 o la función del doble stoper era Batei. Las aptitudes con el balón llevaron a Víctor Álvarez, terminada la serie, al fútbol profesional. Jugó en el Cóndor, Santa fe, Millonarios, Tolima y Chicó. En el 2002 emigró al balompié centroamericano, donde obtuvo un título con el onceno costarricense Santos de Gaupite. Después probó suerte en la liga coreana, pero una distensión de ligamento lo privó de conquistar Oriente con su quiebre de cintura. Actualmente alterna sus estudios de Administración con su camello en un laboratorio farmacéutico y con esporádicas participaciones en torneos inter-empresas.
Frigo
Su estilo descomplicado, con arete y mechón ondulado, ponía a soñar a Pilarica, su coequipera en el programa Tentaciones, mientras la mamá de aquella niña lo ponía a soñar a él. Al final de la serie, Marcos González se inició en el montañismo y en la escalada. Hace poco hizo una breve aparición en Padres e Hijos, antes de enlistarse en una expedición para alcanzar el Makalu, el quinto pico más alto del mundo. La buena noticia es que algunos miembros del equipo alcanzaron la cumbre. La mala es que Marcos sufrió un edema pulmonar que lo obligó a devolverse del campamento base a 5.600 metros.






